Desde muy joven me acompañó una misma pregunta: ¿Quién soy?
Con el tiempo comprendí que responderla implicaba entender cómo las ideas, los discursos que internalizamos y la experiencia constituyen la forma en la que vivimos y transitamos esta vida.
Esa búsqueda me llevó a estudiar autores y disciplinas muy diversas: filosofía, ciencia, historia, política, economía, religión, psicología y sistemas sociales. También a conversar con personas de diferentes ámbitos del conocimiento.
Con la llegada de Internet ese recorrido se amplió aún más, permitiéndome acceder a investigaciones, conferencias, seminarios y formaciones de todo el mundo.
Sin embargo, la teoría nunca fue el destino. Siempre fue el punto de partida.
Mi principal fuente de conocimiento ha sido la experiencia cotidiana. Cada idea, cada discurso y cada comprensión los llevo a la vida real. Los observo. Los pongo a prueba. Los confronto con la experiencia.
Solo aquello que la experiencia confirma pasa a formar parte de mi SA-VER.
De esa forma de investigar nació EL MAPA: un método que integra conocimiento, observación y experiencia para hacer visibles las ideas, los discursos y las lógicas desde las que construimos nuestra vida.
Todo lo aprendido —directa o indirectamente, a través de autores, maestros, conversaciones y vivencias— forma parte de ese SA-VER.
Nunca he buscado una única explicación. He buscado comprender cómo cada mirada aporta una parte de un mismo fenómeno. Porque creo que la comprensión nace de la integración de las partes.
Por eso EL MAPA no es una teoría cerrada. Es un método vivo. Un proceso que continúa creciendo, observando y transformándose con cada experiencia.